domingo 22 de febrero de 2009
"Yo solo en el mar" (extraido de Cosas que planeamos juntos) por Norberto José Martínez
"Yo solo en el mar" (extraido de Cosas que planeamos juntos) por Norberto José Martínez
http://www.njmartinez.blogspot.com
"Sopa de letras" (extraido de Cosas que planeamos juntos) por Ana Verónica Suarez
"Sopa de letras" (extraido de Cosas que planeamos juntos) por Ana Verónica Suarez
http://www.anaveronicasuarez.blogspot.com
domingo 2 de noviembre de 2008
domingo 5 de octubre de 2008
sábado 4 de octubre de 2008
sábado 20 de septiembre de 2008
lunes 16 de junio de 2008
lunes 9 de junio de 2008
martes 20 de mayo de 2008
serie: Rompeolas (extraída de Cosas que planeamos juntos)
La serie de poemas Rompeolas es la quinta serie del libro Cosas que planeamos juntos. Está compuesta por un total de 6 poemas. Aquí abajo pueden leerse 3:
1.
Se va el sol
es otra agua la que llega
con más espuma
y el triple de fría
es la peligrosa agua de la noche
Jamás permitirías que me metiera
ni solo ni acompañado
por la Marina de Guerra
Al fondo a vos
y a mí nos separa
una mentira de cartón
que al final del mar
ni siquiera es celeste
Un día, como cualquier otro
comimos y reímos
comentamos la fiesta de la noche anterior
después te fuiste a nadar solo
ibas a morirte y no me llevaste
Nosotros éramos un equipo
buzos sincronizados
compartiendo aire
vos preferías que me llevara más del tuyo
no medíamos consecuencias.
2.
Yo solo en el mar
sé que no te gustaría
yo solo en el mar
me dirías cuidado
de cien a mil veces
pondrías la mala cara
de preocupación
y arruinaría las vacaciones
por un rato de capricho
¿Te acordás cuando era chico y te pregunté
a qué hora cerraban el mar
así no me dejaban solo ahí dentro
por si las dudas
vos te ibas?
(yo no era tan chico)
No sé si te manifestarías
en forma de
señor pescador en la escollera
joven surfista o turista en velero
tal vez pececito
o un total desconocido
feliz
con nueva familia
Yo solo en la playa
pero no
la playa está llena
de novios y amantes, de culos y tetas
vos me hablarías
de piernas largas y fuertes
de alguna chica
Las olas miden mucho más que yo
me largo a llorar en el mar
y no se nota.
3.
Yo pierdo porque vos te perdiste
demasiadas cosas
llevo una lista horrible
con enumeraciones
yo pierdo por vos y por mí
para siempre
vamos a perdérnoslo todo
y apuntarlo en una lista
Un día Mamá tuvo un casamiento
se bronceó especialmente
lució un vestido naranja arriesgado
no sabrías qué decir
Todos imaginábamos que estabas ahí
sentado en la cama
preparando el traje, lustrando los zapatos
ya era tarde y todavía sin bañarte
Cada hijo espiaba desde su lugar
mis hermanas escoltaban el espejo
y yo panza arriba
tirado en la cama
al lado del Papá imaginario.
1.
Se va el sol
es otra agua la que llega
con más espuma
y el triple de fría
es la peligrosa agua de la noche
Jamás permitirías que me metiera
ni solo ni acompañado
por la Marina de Guerra
Al fondo a vos
y a mí nos separa
una mentira de cartón
que al final del mar
ni siquiera es celeste
Un día, como cualquier otro
comimos y reímos
comentamos la fiesta de la noche anterior
después te fuiste a nadar solo
ibas a morirte y no me llevaste
Nosotros éramos un equipo
buzos sincronizados
compartiendo aire
vos preferías que me llevara más del tuyo
no medíamos consecuencias.
2.
Yo solo en el mar
sé que no te gustaría
yo solo en el mar
me dirías cuidado
de cien a mil veces
pondrías la mala cara
de preocupación
y arruinaría las vacaciones
por un rato de capricho
¿Te acordás cuando era chico y te pregunté
a qué hora cerraban el mar
así no me dejaban solo ahí dentro
por si las dudas
vos te ibas?
(yo no era tan chico)
No sé si te manifestarías
en forma de
señor pescador en la escollera
joven surfista o turista en velero
tal vez pececito
o un total desconocido
feliz
con nueva familia
Yo solo en la playa
pero no
la playa está llena
de novios y amantes, de culos y tetas
vos me hablarías
de piernas largas y fuertes
de alguna chica
Las olas miden mucho más que yo
me largo a llorar en el mar
y no se nota.
3.
Yo pierdo porque vos te perdiste
demasiadas cosas
llevo una lista horrible
con enumeraciones
yo pierdo por vos y por mí
para siempre
vamos a perdérnoslo todo
y apuntarlo en una lista
Un día Mamá tuvo un casamiento
se bronceó especialmente
lució un vestido naranja arriesgado
no sabrías qué decir
Todos imaginábamos que estabas ahí
sentado en la cama
preparando el traje, lustrando los zapatos
ya era tarde y todavía sin bañarte
Cada hijo espiaba desde su lugar
mis hermanas escoltaban el espejo
y yo panza arriba
tirado en la cama
al lado del Papá imaginario.
serie: Perfumero-bomba (extraída de Cosas que planeamos juntos)
La serie de poemas Perfumero-bomba es la cuarta serie del libro Cosas que planeamos juntos. Está compuesta por un total de 11 poemas.
Aquí abajo pueden leerse 3:
1.
En una semana
reestrenás la ropa
que usabas en Buenos Aires
Le sacás polillas
de bolsillos y dobladillos
da terror volver
a esa ropa helada
algún quejido mío
puede caerse
de entre tus trajes
Sudás todo junto
por varios días
hacés un gran lavado
con mucho perfumito
Te resta esperar
que no me dé cuenta
que al final yo
no viaje.
2.
Anochece muy tarde
nunca en serio es de noche
Arde el aerosol
de los callejones
y edificios
y en las paredes del cuarto
donde duermo me cambio huyo rápido
el aerosol se derrite
y viene conmigo
Te busco en la casa
espío otros cuartos
quién lava la ropa, está colgándola
o prepara café con tostadas?
Te encuentro en el sofá
recién nos despertamos y ahora
dormís una siesta
encorvado en el fondo
De madrugada te deteriorás
cuando dormimos juntos.
3.
Vida de aeropuertos
me lo hiciste
vos a mí
y ahora te lo hago
yo a vos
Desde el Big Ben
leo tus poemas
y mis traducciones por la mitad
me despido
lo tiro todo al río
o se lo come
algún cuervo de las torres
Subo el cierre del viento
quiero darme por muerta
como una Elizabeth I
regresar de golpe
en cualquier milenio
a incendiar plazas.
Aquí abajo pueden leerse 3:
1.
En una semana
reestrenás la ropa
que usabas en Buenos Aires
Le sacás polillas
de bolsillos y dobladillos
da terror volver
a esa ropa helada
algún quejido mío
puede caerse
de entre tus trajes
Sudás todo junto
por varios días
hacés un gran lavado
con mucho perfumito
Te resta esperar
que no me dé cuenta
que al final yo
no viaje.
2.
Anochece muy tarde
nunca en serio es de noche
Arde el aerosol
de los callejones
y edificios
y en las paredes del cuarto
donde duermo me cambio huyo rápido
el aerosol se derrite
y viene conmigo
Te busco en la casa
espío otros cuartos
quién lava la ropa, está colgándola
o prepara café con tostadas?
Te encuentro en el sofá
recién nos despertamos y ahora
dormís una siesta
encorvado en el fondo
De madrugada te deteriorás
cuando dormimos juntos.
3.
Vida de aeropuertos
me lo hiciste
vos a mí
y ahora te lo hago
yo a vos
Desde el Big Ben
leo tus poemas
y mis traducciones por la mitad
me despido
lo tiro todo al río
o se lo come
algún cuervo de las torres
Subo el cierre del viento
quiero darme por muerta
como una Elizabeth I
regresar de golpe
en cualquier milenio
a incendiar plazas.
serie: Cosas que planeamos juntos (extraída del libro homónimo)
La serie de poemas Cosas que planeamos juntos es la tercera serie del libro homónimo. Está compuesta por un total de 5 poemas.
Aquí abajo pueden leerse 2:
Aquí abajo pueden leerse 2:
1.
Cosas que planeamos juntos:
Viajar a París
Rastrear a Cristina Peri Rossi
Publicar un libro –el mío
Traducir tus poemas
Fundar un fanzine gratuito de poesía –
llevarlo por el mundo
Enamorarnos
de vos y de mí
de otro
del mismo
Cruzar las vías con la barrera baja.
2.
No querés comer
en esta mesa
porque estoy yo
la hamburguesa me tiembla
en una mano
mirás la tele
ojos desquiciados
se te inflan y desinflan
como los de un sapo
fumando
mirás la tele para no mirarme a mí
vos nunca la mirás
la tele ni siquiera está prendida
Acostados
rendidos
las paredes del cuarto
son asquerosas
de grasa
de hamburguesa
la vecina de al lado
hace un ruido insoportable
como una canilla
o un bidet
a la altura de tu cabeza
y la mía
te ponés a gritarle
la putrefacción no alcanza
cuelga un hilito de nervio
de tu boca
querés cortarle la luz
que se limpie el culo
a oscuras
que se deje de limpiar el culo
¿cómo se le corta el agua
a alguien?
vas a dormir al revés
apagás la luz
Necesito aire fresco
soy una serpiente
saco algo de tejido
fuera de la cama
vos te levantás del todo
enciendo la luz
enciendo un cigarrillo
y me lo apago en la lengua.
serie: Strangehope (extraída de Cosas que planeamos juntos)
La serie de poemas Strangehope es la segunda serie del libro Cosas que planeamos juntos. Está compuesta por un total de 5 poemas.
Aquí abajo pueden leerse 2:
1.
Hace calor insoportable
insistís
en dormir sobre la tierra
no quiero ni tocarla
En un instante
se te pone la piel roja
te queda simpática
vos tan blanco
con pelo dorado
un Rainbow Bright juguetón
pegajoso de tierra:
–Mojada
–Qué asco
–De rocío
–Es meo
El sol tan fuerte
sol de mierda
tierra de mierda
ahora empiezo a reírme de todo
¿Te das cuenta?
Todo conmigo es malestar.
2.
Tarde de plaza
trastorno hiperquinético
(tengo muchos trastornos)
cubrís tus ojos
con varias capas de pétalos
para dormir
para no escucharme
NADA
hace que no me escuches
te hago nudos con el pasto
no te dejo dormir
no te dejo en paz
sos demasiado sencillo y humilde
soy demasiado peligroso con tanta sencillez y humildad
digo que te falta contundencia
estoy demente
a mí me falta contundencia:
“Caseros me da miedo”
El resto
somos vos y yo comiendo helado de vainilla
yo me termino el tuyo.
Aquí abajo pueden leerse 2:
1.
Hace calor insoportable
insistís
en dormir sobre la tierra
no quiero ni tocarla
En un instante
se te pone la piel roja
te queda simpática
vos tan blanco
con pelo dorado
un Rainbow Bright juguetón
pegajoso de tierra:
–Mojada
–Qué asco
–De rocío
–Es meo
El sol tan fuerte
sol de mierda
tierra de mierda
ahora empiezo a reírme de todo
¿Te das cuenta?
Todo conmigo es malestar.
2.
Tarde de plaza
trastorno hiperquinético
(tengo muchos trastornos)
cubrís tus ojos
con varias capas de pétalos
para dormir
para no escucharme
NADA
hace que no me escuches
te hago nudos con el pasto
no te dejo dormir
no te dejo en paz
sos demasiado sencillo y humilde
soy demasiado peligroso con tanta sencillez y humildad
digo que te falta contundencia
estoy demente
a mí me falta contundencia:
“Caseros me da miedo”
El resto
somos vos y yo comiendo helado de vainilla
yo me termino el tuyo.
serie: Yudoka (extraída de Cosas que planeamos juntos)
La serie de poemas Yudoka es la primera serie del libro Cosas que planeamos juntos. Está compuesta por un total de 9 poemas. Aquí abajo pueden leerse 3:
1.
Puerta de mostacillas
me quedo atrapado
Mamá está recalentando el pastel de papa
Mamá no cocina
Mamá no viaja en colectivo ni mira tele
dudo si quiero pasar
Papá está bajando de bañarse
trae el nuevo libro de Mamá
ahora
una tesis sobre niños índigo
yo quiero ser un niño índigo
niño índigo suena lindo
Mamá se altera
no hay que comer más papitas ni palitos
cenamos en 5 minutos
Mamá quiere que coma pito
me pregunta por Hernán
¿por qué no llama?
¿hace cuánto no llama?
Papá la manda a callar
que no se meta
Mamá dice que ella puede meterse en todo
(no, una voz en off denuncia
que ella se mete en todo)
¿y ese chico chileno?
¿Matías? ¿Matías se llamaba?
¿qué hiciste con él? ¿qué hiciste con todos?
¿por qué no te gastás tus ahorros
y visitás a Patricio en... dónde?
¿Barcelona? ¿Madrid?
¿de qué te sirven esos ahorros?
alguno tiene que venir a rescatarte
no hay postre esta noche
hoy
ya no quiero comer nada
de nada
Mamá y Papá se amigan a las 12 de la noche
pero yo no los escucho.
2.
Planeamos un viaje
pero sin destino
sólo hoteles
media pensión
(invitás vos)
y cámara de fotos
(la tuya)
con pilas recargables
no puedo olvidarme
los cuadernos
los lapicitos de colores
y una birome para vos
las ganas siempre están
¿Y si
ni vos ni yo
fuimos alguna vez
al taller de Karina
para escribir?
Yo no puedo elegir
ningún lugar
soy malo eligiendo
y ya estuviste en todos lados:
me amenazás
donde yo atine
a elegir
vas a hacer
que nieve
de nuevo
el teléfono tiene tono
pero vos no llamás
yo vuelvo
a querer viajar
Yo sólo
busco
algo
chiquito
de amor
debajo de tu corteza.
3.
Tarde con vos:
descomponemos
la palabra
malherido
Por qué malherido
si bienherido
no existe?
A nadie se bienhiere
Por ejemplo:
Me decís
que nadie
te lastima
mejor que yo
y aun así
eso no te deja
bienherido
Y también es una tarde
con vos
asquearse en el humo
de tus Parliament:
ni beso
ni humo
se tragan
todos tus besos
salen con humo.
1.
Puerta de mostacillas
me quedo atrapado
Mamá está recalentando el pastel de papa
Mamá no cocina
Mamá no viaja en colectivo ni mira tele
dudo si quiero pasar
Papá está bajando de bañarse
trae el nuevo libro de Mamá
ahora
una tesis sobre niños índigo
yo quiero ser un niño índigo
niño índigo suena lindo
Mamá se altera
no hay que comer más papitas ni palitos
cenamos en 5 minutos
Mamá quiere que coma pito
me pregunta por Hernán
¿por qué no llama?
¿hace cuánto no llama?
Papá la manda a callar
que no se meta
Mamá dice que ella puede meterse en todo
(no, una voz en off denuncia
que ella se mete en todo)
¿y ese chico chileno?
¿Matías? ¿Matías se llamaba?
¿qué hiciste con él? ¿qué hiciste con todos?
¿por qué no te gastás tus ahorros
y visitás a Patricio en... dónde?
¿Barcelona? ¿Madrid?
¿de qué te sirven esos ahorros?
alguno tiene que venir a rescatarte
no hay postre esta noche
hoy
ya no quiero comer nada
de nada
Mamá y Papá se amigan a las 12 de la noche
pero yo no los escucho.
2.
Planeamos un viaje
pero sin destino
sólo hoteles
media pensión
(invitás vos)
y cámara de fotos
(la tuya)
con pilas recargables
no puedo olvidarme
los cuadernos
los lapicitos de colores
y una birome para vos
las ganas siempre están
¿Y si
ni vos ni yo
fuimos alguna vez
al taller de Karina
para escribir?
Yo no puedo elegir
ningún lugar
soy malo eligiendo
y ya estuviste en todos lados:
me amenazás
donde yo atine
a elegir
vas a hacer
que nieve
de nuevo
el teléfono tiene tono
pero vos no llamás
yo vuelvo
a querer viajar
Yo sólo
busco
algo
chiquito
de amor
debajo de tu corteza.
3.
Tarde con vos:
descomponemos
la palabra
malherido
Por qué malherido
si bienherido
no existe?
A nadie se bienhiere
Por ejemplo:
Me decís
que nadie
te lastima
mejor que yo
y aun así
eso no te deja
bienherido
Y también es una tarde
con vos
asquearse en el humo
de tus Parliament:
ni beso
ni humo
se tragan
todos tus besos
salen con humo.
jueves 8 de mayo de 2008
Cosas que planeamos juntos, CONTRATAPA por Paola Ferrari
Una puerta, ¿la entrada a dónde?
Puerta de mostacillas, que hacen ruidito, que brillan, que dejan entrever el otro lado.
Puerta engañosa, que no es puerta pero en la que quedás atrapado. Es la puerta de casa, el lugar en el que planeamos tantas cosas juntos. Dentro, mamá recalienta la comida y habla. Quiere saber si hoy fui al cine, si paseé por Once, si te amé, si te vi, si te odié.
¡Piedralibre para mamá que pregunta todo!
Sentados alrededor de la mesa con mamá y papá repentinamente la casa se derrumba pedazo tras pedazo. Desde el primer temblor puedo predecir el final, las fracciones que quedarán cuando todo termine.
Muebles, ropa, cosas, fotos. Escombros del momento te arrancan el corazón y sólo queda buscar un método para la reconstrucción.
¿Auxilio de albañiles o de las palabras?
Multiplicarse en el poema para volver a ser un equipo: "buzos sincronizados/compartiendo el aire"; aunque nos duela y creamos que "no es verdad que la gente que uno quiere/se muere/y sigue acompañándonos".
viernes 18 de abril de 2008
Cosas que planeamos juntos, PRÓLOGO por Karina Macció
Cosas que planeamos juntos es un libro hecho de versos cortos, simples, y a la vez, exuberantes, provocativos, que exhibe una lengua que nos habla muy cerca, como si en cada poema estuviéramos incluidos en la escena, escuchando una charla íntima, entre amantes, familiares, amigos, o bien actuando dentro de ella, siendo interpelados, convocados por una segunda persona que nos alude directamente como lectores, pero que sabemos que no va, en realidad, dirigida a nosotros, sino a ese “otro significativo” que el poema va develando. Así, en esa cercanía instaurada, se produce un lugar fantasmal, la creación de una segunda persona –“vos”– que es fundamental, y funciona como espejo, colchón, hogar, en fin, punto de rebote y de referencia, punto de condensación para la voz poética.
El “yo” que se arma de esta forma tiene características contradictorias que lo hacen muy atractivo (y también creíble, con una gran potencia identificatoria): es el despechado de amor, el que ha sido abandonado o incluso, el que nunca será elegido (el primer poema empieza con “Me dejás pasar” y termina con “vos a ella nunca/ vas a dejarla”). Pero es además el que se impone sobre el otro, el que usa su encanto para pequeños engaños, el que sabe pronunciarse y decir lo que pasa, y por eso, reconoce no sólo su dolor, sino el que causa, muchas veces a propósito, sobre el objeto de su afecto. Es que este libro nos muestra esa otra cara, sombría, que puede tener el amor, como si nos sacara del cliché “el amor nos vuelve mejores personas” o “el amor saca lo mejor de nosotros”. Acá leemos: “Me decís/ que nadie/ te lastima/ mejor que yo/ y aun así/ eso no te deja bienherido”; “Todo conmigo es malestar”; “busco angustiarte”; “Hoy cumplimos algún mes de novios/ podemos decírnoslo todo:/ si querés/ pasamos los próximos 65 años juntos/ pero yo quiero morirme con otro”. En la siguiente cita vemos ese devaneo del yo, que alterna entre molestar y hasta despreciar al otro, y reconocerlo en su valor, reconociéndose como quien tiene la falta:
te hago nudos con el pasto
no te dejo dormir
no te dejo en paz
sos demasiado sencillo y humilde
soy demasiado peligroso con tanta sencillez y humildad
digo que te falta contundencia
estoy demente
a mí me falta contundencia
De esta manera, el amor resulta una especie de juego entre niños grandes (entre hombres) que no muestran lo que quieren, que se lastiman con egoísmos y actitudes impuestas, que no saben encontrarse, y esto incluye a sí mismos y al otro. Los encuentros que efectivamente se producen en este libro son efímeros y azarosos, nunca pueden planearse, porque los planes parecen siempre malograrse de alguna manera, como ese “sol” que rige esta constelación poética y del que se dice “artificio del cuarto/ claridad de lluvia”; “sol de mierda”; “ese sol que no sirve para nada”. Es como si fuera un largo día sin sol, sin amor, pero cómo se lo desea, cómo se lo recuerda. El título del libro y de un poema central, nos marca justamente eso, que las “cosas que planeamos juntos” son, paradójicamente, las que nunca llegamos a hacer, las que soñábamos, mientras en cada encuentro nos desencontrábamos un poco más.
Aún así, estos poemas nos dicen que contra toda razón, contra todo discurso, contra todo planear, volar –otro sentido de “planear”–, o enamorarse –otro sentido que el libro construye para “volar” siguiendo el camino de estas extensiones–, es inevitable, y más allá de llegar a la tierra (parafraseando, “realizar la cosa”, “llevar a cabo el plan”) lo que importa es haber concebido ese planear, habernos dejado ensoñar. Quizás sea ese el momento más puro del amor, el que se realiza sin trabas y sin choques, en las cabezas ilusionadas, conectadas, de los amantes. El momento en que parecemos flotar y el futuro sólo tiene lo mejor.
El “yo” que se arma de esta forma tiene características contradictorias que lo hacen muy atractivo (y también creíble, con una gran potencia identificatoria): es el despechado de amor, el que ha sido abandonado o incluso, el que nunca será elegido (el primer poema empieza con “Me dejás pasar” y termina con “vos a ella nunca/ vas a dejarla”). Pero es además el que se impone sobre el otro, el que usa su encanto para pequeños engaños, el que sabe pronunciarse y decir lo que pasa, y por eso, reconoce no sólo su dolor, sino el que causa, muchas veces a propósito, sobre el objeto de su afecto. Es que este libro nos muestra esa otra cara, sombría, que puede tener el amor, como si nos sacara del cliché “el amor nos vuelve mejores personas” o “el amor saca lo mejor de nosotros”. Acá leemos: “Me decís/ que nadie/ te lastima/ mejor que yo/ y aun así/ eso no te deja bienherido”; “Todo conmigo es malestar”; “busco angustiarte”; “Hoy cumplimos algún mes de novios/ podemos decírnoslo todo:/ si querés/ pasamos los próximos 65 años juntos/ pero yo quiero morirme con otro”. En la siguiente cita vemos ese devaneo del yo, que alterna entre molestar y hasta despreciar al otro, y reconocerlo en su valor, reconociéndose como quien tiene la falta:
te hago nudos con el pasto
no te dejo dormir
no te dejo en paz
sos demasiado sencillo y humilde
soy demasiado peligroso con tanta sencillez y humildad
digo que te falta contundencia
estoy demente
a mí me falta contundencia
De esta manera, el amor resulta una especie de juego entre niños grandes (entre hombres) que no muestran lo que quieren, que se lastiman con egoísmos y actitudes impuestas, que no saben encontrarse, y esto incluye a sí mismos y al otro. Los encuentros que efectivamente se producen en este libro son efímeros y azarosos, nunca pueden planearse, porque los planes parecen siempre malograrse de alguna manera, como ese “sol” que rige esta constelación poética y del que se dice “artificio del cuarto/ claridad de lluvia”; “sol de mierda”; “ese sol que no sirve para nada”. Es como si fuera un largo día sin sol, sin amor, pero cómo se lo desea, cómo se lo recuerda. El título del libro y de un poema central, nos marca justamente eso, que las “cosas que planeamos juntos” son, paradójicamente, las que nunca llegamos a hacer, las que soñábamos, mientras en cada encuentro nos desencontrábamos un poco más.
Aún así, estos poemas nos dicen que contra toda razón, contra todo discurso, contra todo planear, volar –otro sentido de “planear”–, o enamorarse –otro sentido que el libro construye para “volar” siguiendo el camino de estas extensiones–, es inevitable, y más allá de llegar a la tierra (parafraseando, “realizar la cosa”, “llevar a cabo el plan”) lo que importa es haber concebido ese planear, habernos dejado ensoñar. Quizás sea ese el momento más puro del amor, el que se realiza sin trabas y sin choques, en las cabezas ilusionadas, conectadas, de los amantes. El momento en que parecemos flotar y el futuro sólo tiene lo mejor.
martes 18 de marzo de 2008
Suscribirse a:
Entradas (Atom)

